Los ayuntamientos europeos refuerzan la regulación del riego urbano ante la escasez de agua.
La combinación de tecnología, soluciones basadas en la naturaleza y nuevos modelos de gestión sitúa el uso eficiente del agua en zonas verdes como una prioridad estratégica para los municipios europeos.
El mantenimiento de zonas verdes urbanas exige una gestión hídrica cada vez más eficiente, especialmente en regiones afectadas por sequías recurrentes
El aumento de los episodios de sequía y la creciente escasez hídrica están llevando a los ayuntamientos europeos a intensificar las medidas para regular el riego y optimizar el consumo de agua en parques y jardines urbanos. Estas actuaciones responden tanto a la necesidad de preservar los recursos hídricos como a la importancia de mantener unas infraestructuras verdes clave para la salud y el bienestar ciudadano.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las zonas verdes urbanas contribuyen directamente a mejorar la salud física y mental, reduciendo enfermedades cardiovasculares, favoreciendo el bienestar psicológico y promoviendo estilos de vida activos. Sin embargo, su mantenimiento exige una gestión del agua cada vez más eficiente, especialmente en regiones mediterráneas o expuestas a sequías recurrentes.


